martes, 17 de agosto de 2010

La música de Chinoy, un brote rizomático

Desde el sur del continente americano (más exactamente, desde Chile) nos llegan nuevos brotes musicales de la trova, la cual tiene un pasado glorioso en ese país, y sigue estando muy arraigada en diversos sectores que aún confían en el poderío de la guitarra y la palabra, unidas para darle voz a tantas historias silenciadas.

Algunos comentaristas del país austral consideran que se puede hablar de una nueva ola de la trova chilena, con cantautores que se han ganado un espacio notorio en diversos medios. Podemos mencionar, entre otros, a José Cerpa, Nano Stern, Francisco Villa, Manuel García, Camila Moreno y Chinoy, quienes han incorporado novedosos elementos expresivos y musicales (folk punk, indie)para darle otros aires y en cierta forma, revivir la trova con toda su contundencia.

De estos autores, el que más ha logrado impactarnos e incluso conmovernos hasta niveles insospechados, es Chinoy (Mauricio Castillo) nacido en San Antonio en 1983. Con este artista estamos entrando en terrenos agrestes, donde es muy fácil perecer al inicio de la jornada, un tanto complejo avanzar en el recorrido y bastante más difícil, llegar a una estación en la que pueda encontrarse un poco de sosiego para dejarse envolver por la magia de Chinoy.

Insistimos en que no es fácil penetrar en los territorios de Chinoy (especialmente para los oídos castos acostumbrados a cultivadas y armónicas voces), pues este músico, que tuvo sus inicios en el punk, no parece interesado en mostarnos una voz canónica sino, por el contrario, contrargumentar ante ésta, con su inclasificable y forzado timbre, el cual, de entrada, logra captarnos la atención. Pero más allá del recurso subversivo de su voz, en donde hallamos el máximo poderío de su creación es en la fluidez de sus líricas, que nos hablan de la niñez, de los entornos urbanos, de los amores no convencionales y de la aplastante uniformización de la vanalidad, ante la cual vale la pena convocar de nuevo a los dragones; tal como nos lo propone en su primer disco "Que salgan los dragones" (2009).


Compartimos algunos vídeos tomados de You tube:












1 comentario:

Hache dijo...

Maestro Omar Ardila, que bueno leer esta reseña sobre Chinoy... a ese artista lo conocí en el cine, no se si recuerda "La buena vida" de Andres Wood, la canción que cierra es de Chinoy e incluso una de las historias es protagonizada por el cantante... que bueno pasar por acá y reencontrarme con esa buena música y cine austral.
Un abrazo Maestro