viernes, 22 de noviembre de 2013

Entrevista sobre Cartografías Cinematográficas

Les comparto la entrevista hecha por Vargarquista para la revista virtual i.letrada (http://i.letrada.co/blogs/lapantalla/2013/11/13/presentacion-del-libro-cartografias-cinematograficas/) sobre mi más reciente publicación, Cartografías cinematográficas.



1.      Qué es una cartografía cinematográfica?

Hay que partir de reconocer que el concepto de “cartografías” lo he retomado de la lectura sistemática que vengo realizando de  la obra filosófica de Gilles Deleuze, para quien el estudio del cine tiene que ver más con cuestiones geográficas que con análisis históricos (en el sentido de inventariar cronológicamente los momentos relevantes del desarrollo de la cinematografía). Ahora bien, pensar lo geográfico, no necesariamente supone establecer vínculos con espacios físicos (aunque éstos no se excluyen) sino que se pretende ir más allá, hacia espacios mentales, intensivos y afectivos. El intentar cartografiar el cine, desde mi propuesta, permite adentrarme en cinematografías específicas (de territorios y de autores) y también en filmes que han suscitado diversas problemáticas reflexivas en momentos específicos de mi existencia.

2.      Por qué un libro de Cine ahora, que lo hace especial frente al resto de la literatura cinematográfica?

Creo que los libros sobre cine siempre son bienvenidos, especialmente en un medio como el colombiano, en el que se le dedica tan poco a la reflexión y construcción de alternativas estéticas a partir de las posibilidades creativas que nos brinda el audiovisual. Mi libro quiere aportar a la reflexión con el cine como objeto de estudio, desde una óptica que es la del filósofo y a la vez la del cinéfilo. Hay un enfoque muy personal pero alimentado con las bases teóricas de autores como Mitry, Pasolini, Zizek, Vertov, y por supuesto, Deleuze.

3.      No es el lenguaje especializado de la literatura del cine  una forma de distinguirse frente al público ignorante de este arte? Hasta qué punto puede ser snob, y hasta qué punto es una estrategia  para provocar un mayor acercamiento a la mirada del cine?

Desde la filosofía, creo que la base conceptual es importante para todo tipo de reflexión. Claro, me refiero a aquellos conceptos que generen realidad, que produzcan renovación y que no se pierdan en fantasmagorías; unos conceptos que ayuden a esclarecer el mismo movimiento del lenguaje que lo produce y que logra situarlo como marcador de poder. Desde esta intencionalidad, lejos estoy de la pretensión de generar distancias con el público, precisamente, lo que busco es acercamientos; pero sí insisto en la importancia del rigor para ayudar a que los análisis tengan más profundidad, de tal forma que interroguen a los mismos realizadores y exhibidores acerca del tipo de creación que quieren realizar y dar a conocer.


4.      En tu libro hablas de poéticas de autores, a que te refieres y danos un breve ejemplo

Creo que un artista en cualquiera de las variantes que se mueva, siempre se preocupa por construir una poética, algo que lo identifica, que lo hace particular, que le permite comunicar de una manera propia y que en últimas, es la forma de enfrentarse a la vida, es decir, una poética que es su forma de vida. En la mayoría de los casos, el creador no es muy consciente de ello y asume el acto creador como algo pasajero o circunstancial (incluso, con muy buenos resultados) pero hay quienes se juegan por entero para darle vida a una práctica artística aún a costa de su vida o de su integridad. Los ejemplos están en el libro con autores que, desde mi óptica, le aportaron al cine nuevas poéticas enmarcadas íntegramente con sus realidades. Escogí a Fellini, Rossellini, Angelopoulos y Loach, aunque para otros proyectos hay que considerar más nombres.

5.      El último capítulo lo dedicas a algo que denominas praxis rizomática, a que te refieres y también danos un breve ejemplo.

De nuevo, es un guiño a Deleuze y Guattari, quienes nos hablaron en “Mil mesetas” de la forma rizomática como una alternativa organizativa no jerárquica, ni basada en autoritarismos lingüísticos ni estéticos. La forma “rizoma” tiene que ver con múltiples brotes desestabilizadores que surgen en diversos espacio-tiempos para renovar las dinámicas sociales y estéticas. Como un ritornelo que siempre vuelve de manera diferente aportándole vida a los procesos, proponiendo alternativas. Siguiendo esta reflexión, ubiqué algunos filmes que me acompañaron en ciertos momentos, ayudándome a tener nuevas visiones del cine, del alcance que puede tener una obra cinematográfica.

6.      Tras escribir el libro qué límites encontraste, y está dentro de tus planes ir más allá de ellos, si es así, cómo? 

Los límites ayudan a reconocer nuestra condición infinita. Aunque suene paradójico (y porque no nos asustan las paradojas) el limite nos propone nuevos puntos de quiebre que no nos permiten la quietud. Aunque amante del silencio, le temo mucho a la quietud y por eso no dejo de moverme en un tema que me apasiona tanto como la filosofía: el cine. Quizás, porque como ya nos han anunciado algunos pensadores, es posible hacer filosofía ya no con ideas sino con imágenes-movimiento e imágenes-tiempo. Eso quiere decir que sigo viendo cine, leyendo a los teóricos y ayudando a difundir esas imágenes que me cautivan y emocionan.


7.      Por último, si pudieras proponer una película que llenara tus expectativas, cómo sería?

Debo decir que muchas ya han llenado mis expectativas. Hasta el momento, yo no me he planteado el ser realizador y por eso no he imaginado una película en particular. He ideado secuencias o determinados planos pero más bien fragmentados y sin apuntarle a una obra más grande. Me gusta que el autor sepa lo que hace, que tenga oficio, que interrogue al mismo dispositivo cinematográfico, que ponga en duda su propia herramienta creativa, que sea contundente pero que no muestre todo, pues muchas veces, el “espacio fuera de campo” es más elocuente; y que tampoco pretenda ser original pero que si sepa citar, tal como lo hace Godard.




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