miércoles, 21 de abril de 2010

Alas del viaje en un instante 6




LA VERTICALIDAD DEL INSTANTE


“Me indagué a mí mismo”


Heráclito de Éfeso



I

1. La vida: una presencia que indaga la ausencia.
La muerte: una ausencia que impone su presencia.

2. ¿Es tan inevitable la vida como lo es la muerte?.

3. Vivimos porque estamos adaptados a la vida.
¿Igual, nos adaptaremos a la muerte?.

4. Vivo la muerte ahora, ya que cuando muera,
no habrá ocasión para vivirla.

5. La vida: versión estética del caos
y de la muerte.



II

6. Estoy sumergido en la inconsciencia,
y desde la inconsciencia, subvierto la conciencia. .

7. La primera instrucción me llevó a la muerte,
y como muerto, voy instruyendo la muerte.

8. Renunciamos a la máscara que nos suplanta el rostro,
y encontramos que, el rostro es la mayor máscara.

9. Repetimos la inconsciencia,
cuando nos creemos conscientes.

10. Me busco incesantemente
pero cuando me encuentro, ya soy otro.



III

11. Invocamos la justicia.
¿Acaso conocemos la justicia?.

12. Lo conocido, nos da alguna seguridad que,
enseguida nos desconoce el nuevo instante.

13. Innumerables caminos, una sola la meta.
Pero la meta, está antes que el camino.

14. Incluso, el último movimiento,
puede ser el primer movimiento.

15. Todo cuanto creemos poseer
no alcanza a ser más que nada.



IV

16. Busco a Dios, me busco a mí mismo:
dos rutas extraviadas confirman mi extravío.

17. Dios ha asumido su inexistencia.
El hombre no se cansa de crearlo.

18. Descubrir lo sabio en una palabra: ¡todo!.

19. ¡Existimos!
...en la ficción de la existencia.

20. He venido juzgando los juicios
pero todos, ya estaban precluídos.


V

21. Como el universo,
el fuego crece devorándose a sí mismo.

22. El aire aviva al fuego, la tierra alberga al fuego, el agua refresca al fuego
y, el fuego todo lo consume.

23. El sol prefiere la novedad de cada movimiento,
aunque en el mismo instante, todo se detenga.

24. Basta un movimiento para dejar de ser.
¿Dejar de ser, lo que acaso ha sido?.

25. ¡Permanecer!
...pero moviéndose.



VI

26. Morir, con la conciencia de
¡tan sólo estar muriendo!.

27. Ir más allá del abismo y recordar un solo pensamiento:
el trasegar por el abismo.

28. De todas formas perdemos la vida,
con la muerte ó con la vida.

29. Volvería a vivir
...pero para no ser.

30. Todo puede cambiar al final de esta frase.
¿Ó es esta frase, la que esta cambiando todo?.



ALAS DEL VIAJE EN UN INSTANTE


El instante, es un evento múltiple con expresión de unidad. Es el movimiento que sigue al movimiento y que a la vez, es seguido por otros movimientos -- secuencias irregulares y atemporales --.

Adentrarse en esta variable del tiempo fragmentado, es robarle a la memoria su lineal posibilidad para emprender un viaje silencioso hacia el centro del olvido, del olvido del tiempo, del olvido del cuerpo, del olvido de la suma de todos los olvidos – ¡recordarlo todo y olvidarlo! --; es también, la apertura silenciosa hacia otras formas de caída, hacia otras formas de ascenso: un recorrido vertical en el que no se pretende ir o venir, llegar o partir.

Aquel viajero, desprendido de todo, sólo es consciente de sus alas que no dejan de vibrar, aunque dicha vibración, termine consumiéndolo para darle paso a la vibración de otro capullo luminoso, dueño del nuevo instante.

La palabra que habita cada instante halla su límite, y vuelve sobre sí misma. Asume el vértigo de nombrar a destiempo y quedar por fuera de su propia creación: el significado. El sentido resulta siendo proferido, con señales asignificantes.

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